
A los 12 años, Ana del Carmen García partió del sector Alma Rosa, Santo Domingo, a Estados Unidos en busca de una mejor vida y recientemente fue reconocida por el Gobierno dominicano con el Premio a la Excelencia Magisterial 2025.
Ana nunca se imaginó que el destino la conduciría a la educación, pues su especialidad fue Manejo de Gobierno e Institución, pero tras interesarse en forjar a los jóvenes del futuro, se enfocó en la docencia.
El interés de ser maestra lo obtuvo de los docentes que la acogieron al mudarse en Washington Heights, un vecindario en la ciudad de Nueva York, a pesar de que en su escuela no había tantos dominicanos como hoy en día habitan.
«Esos mismos maestros que me acogieron a esa tierna edad, quienes me hicieron sentir parte de ellos mismos, me incluían en muchas actividades, me abrieron los ojos al impacto que puede tener un ser humano sobre otro», dijo Ana.
Llegó a las aulas mientras laboraba, luego de reunirse con una ejecutiva de la Junta de Educación, quien decidió reclutarla, «yo dejé mi trabajo que pagaba mucho, como cinco veces más y decidí entrar en la docencia, hacer los entrenamientos, tomar los exámenes y ya llevo 23 años ejerciendo como maestra».
«La docencia es mi vida, es mi razón de levantarme por las mañanas», dijo Ana, quien destacó que ha forjado a decenas de estudiantes que se han adaptado a la sociedad y ahora llevan una vida productiva y son contribuyentes para una mejor sociedad.
A través de estos 23 años como profesora, Ana ha cursado por diversos recintos escolares, pero actualmente imparte docencia en dos escuelas que fueron fundadas por ella, siendo la mayoría de estudiantes afroamericanos, pero también llegan muchos dominicanos.
«Cuando llegan los dominicanos, yo le digo: Tú eres de lo mío», lo que hace que entren en confianza, «se les quita el estrés, se sonríen y ya saben que en mí tienen una aliada, una persona que sabe de su cultura, cómo son sus vivencias».
La deserción escolar es una de las principales preocupaciones que tiene Ana del Carmen como docente, por ello decidió buscar una solución a esto, «muchos de nuestros niños descienden a la escuela, usualmente en el grado 10».
Algunas de las razones pueden ser que los estudiantes se desilusionen, además de las bandas, las malas influencias y otros tipos de situaciones que influyen en el abandono escolar.
El enfoque de la docencia en estas escuelas es para jóvenes de 16 a 21 años. A estos estudiantes se les ofrecen materias vocacionales que les permiten especializarse, como plomería y electricidad, que al graduarse de la escuela tienen la oportunidad de ejercer lo aprendido.
Esta labor como docente hizo que Ana del Carmen sea premiada con este Premio a la Excelencia Magisterial 2025, un reconocimiento a su trayectoria profesional en el exterior, así como el impacto transformador de su labor pedagógica y su compromiso con la formación de las nuevas generaciones dominicanas.
MARAVILLAFM Alegría dominicana para el mundo