
Dibujar vestuarios para las muñecas recortables de papel (mariquitas) y confeccionar ropitas para su colección de muñecos, fue el inicio de un ministerio que Magaly Rodríguez desarrolló con un extraordinario éxito en las artes escénicas. Con los años se realizó como una experta en diseño de vestuario, trazando y confeccionando para decenas de montajes artísticos, especialmente para espectáculos de ballet, teatro musical, obras teatrales y comparsas carnavalescas.
Su trabajo más reciente, y para ella el más espectacular y completo, fue el montaje de ballet «Sueño de una noche de verano», presentado en el pasado mes de diciembre en el Teatro Nacional, una producción de su hija Alina Abreu, y que obtuvo el premio Soberano como Mejor Coreografía.
Doña Magaly, como le llaman en todo su entorno, creció en la época más férrea del tirano Rafael Leónidas Trujillo. Nació en la provincia de La Vega, en el seno de una familia muy culta y antitrujillista. Su padre, Ramón Antonio Rodríguez (Rodrigote) fundador del “Movimiento 14 de Junio”, le inculcó una valentía, amor patrio y deseo de libertad, que la movieron a involucrarse en marchas y protestas contra el régimen desde que tenía 14 años; llegando a ser agredida por la policía, con una importante herida en la cabeza, en una de las manifestaciones, que ella y un grupo de estudiantes organizaban en las calles de La Vega.
MARAVILLAFM Alegría dominicana para el mundo