
El estrecho de Ormuz, controlado por Irán y Omán desde un acuerdo en 1975, tiene unos 55 kilómetros de ancho. Como puerta de entrada entre los países del Golfo Pérsico y el resto del mundo, es esencial para el transporte de petróleo y gas natural licuado.
Una interrupción del tráfico en esta ruta estratégica provocaría inevitablemente una subida del precio de estas dos materias primas. Para el mercado del petróleo, en caso de escalada, “la pesadilla absoluta sería un cierre del estrecho de Ormuz”, declaró Arne Lohmann Rasmussen, de Global Risk Management, el 13 de junio, primer día de la guerra.
MARAVILLAFM Alegría dominicana para el mundo