
No muchos artistas tienen la bendición de pasar la antorcha de su música a sus hijos. En el merengue muy pocos exponentes han contado con la suerte de ver a sus vástagos sumarse a seguir reproduciendo su legado o tomando por su cuenta “el sartén por el mango” y asumir con estilo particular su propia agrupación.
MARAVILLAFM Alegría dominicana para el mundo